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La Creación
TEMA 16: LA CREACIÓN
 
16.1. El Misterio de la Creación del Mundo en el conjunto de la fe de la Iglesia.
16.2. La Creación en la S.E. y en el Magisterio.
16.3. Noción Teológica de la Creación.
16.4. Las Criaturas: Ángeles, hombres, Seres Materiales.
16.5. La Bondad del Mundo Creado.
 
A) DESARROLLO
16.1. El misterio de la Creación del mundo en el conjunto de la fe de la Iglesia.
El tratado teológico de la creación es la parte de la dogmática cristiana que se ocupa del origen del mundo y del hombre.Es ésta una cuestión que, junto a la de Dios, resulta básica para la concepción cristiana sobre el sentido de las cosas y la existencia humana.
La creación del mundo y del hombre por Dios es un misterio de fe. No es el simple resultado de una deducción empírico-racional. De hecho, la reflexión pagana clásica no se planteó jamás directamente la cuestión de la procedencia del mundo y su razón de ser. Los griegos se adherían firmemente a la idea de un cosmos eterno, permanente e inmutable, a un ser de períodos cíclicos.
Con la creación, se afirma que el mundo no es una realidad que se explica por sí misma, ni es el escenario auto suficiente de la actividad cultural sino que ha sido creado por Dios, sin presuposición alguna, todo ello tanto su ser como su existir. La palabra creación tiene dos sentidos: en su sentido estricto, significa la producción del mundo en cuanto tal y en su sentido amplio, se aplica la palabra creación en la evolución del mundo bajo el influjo humano. La creación no es una acción que surja de Dios; más bien, es la misma esencia divina en cuanto se halla en la relación causal con las cosas exteriores a Dios.
La creación se puede conocer a través de la razón humana con su sola fuerza natural basándose en los argumentos cosmológicos y argumentos de la contingencia. Sin embargo, ya que este concepto de creación por la sola razón humana no nos da un concepto cabal de la creación, la Revelación de esta verdad resulta moralmente necesaria. La verdad sobre la creación aparece revelada con claridad en la Sagrada Escritura e incluida en las declaraciones del magisterio sobre todo en el Credo.
A la luz de estas consideraciones podemos entender mejor la importancia decisiva que tiene este tratado en el edificio de la doctrina cristiana. No es un simple prólogo neutro de la historia de la salvación, sino que es parte de la historia salvífica. Allí se nos revelan los atributos de Dios, el sentido del mundo, la vocación a la vida del hombre a quien es entregada la tierra como morada y tarea hasta la consumación escatológica, el gobierno del mundo por parte de Dios mediante su Providencia hasta su perfección última.
Es cierto que el misterio de Cristo es el misterio central de la Fe, y el que articula adecuadamente todas las disciplinas teológicas. Pero ello no hace irrelevantes ni meramente secundarios las verdades de Fe que no son directamente cristológicas. Le confiere, por el contrario su plenitud de sentido y su alcance en el conjunto de la economía divina de santificación y salvación. Así es como debe ser integrado y concebido este tratado dentro de la dogmática de la fe de la Iglesia.
 
16.2 La Creación en la Sagrada Escritura y en el Magisterio.
1) La Creación el la SE.
a) Antiguo Testamento
i) Gen. 1,ss.: Destaca claramente la idea de que Dios es el Creador del mundo y que crea en el tiempo. La creación tuvo un comienzo absoluto. Ninguna criatura es colaboradora de Dios en el acto creador. La creación es un acto libre de Dios. Dios crea de la nada (ex nihilo) es decir, es Dios quien por su palabra, por un acto libre y espontáneo de su voluntad, atrae de la nada el universo entero. La aparición del hombre culmina el acto creador. Después de la creación del hombre Dios vio que era muy bueno: este adjetivo muestra la excelencia del hombre. La creación no es un acto generativo. Dios creó el mundo por su palabra, ¨Dios dijo y lo hizo¨. El acto creador es un acto personal, es Dios mismo quien opera en la creación.
División de la obra de la creación: Dos Fases:
      1. Fase de Separación: tres primeros días: 1º día: Dios separa la luz de las tinieblas, es la creación del día y de la noche. Aquí comienza el tiempo. 2º día: Dios separa las aguas superiores de las aguas inferiores, es la creación del agua encima del firmamento y del agua bajo del firmamento. 3º día : Dios separa el agua y la tierra, es la creación de los océanos y el suelo. Surge el aire, el agua, y la tierra. Crecen las hierbas y las plantas.
      2. Fase de Decoración: tres días: 4º día: Dios crea los astros: sol, luna y las estrellas. Aquí se manifiesta que los astros no son dioses sino son criaturas de un único Dios. 5º día: Dios, adorna los mares de peces y los aires de aves. 6º día: Dios puebla la tierra, crea los animales domésticos y el hombre a su imagen, le pone encima de todas las criaturas. 7º día: Dios descansa.
ii) Gen.2,4b-25: Empieza con la creación del hombre y lo presenta en dos estados diferentes: estado de inocencia, alegría y paz, y estado de pecado y promesa de salvación. Gen. 2,7, Dios crea el hombre con polvo, sopla en sus narices para darle el soplo de vida, así el hombre deviene un ser vivo. El hombre no ha sido creado por la palabra de Dios según este relato sino que fue modelado con barro del suelo. La creación del hombre
iii) Los Profetas: Ellos contribuyen decisivamente a hacer cada vez más explícita y a desarrollar la fe en el misterio de la creación. Isaías muestra que Yahveh no es solo Dios de Palestina sino también del universo. Yahveh es el que, desde el primer instante del Universo, crea y organiza las causas en el mundo entero, tuerce y rige la historia como le place y conduce a la humanidad hacia el fin prometido a su pueblo. Isaías también pone de relieve el carácter triunfal de la intervención Divina, asociando el mundo entero a la historia del pueblo escogido. Jeremías, Baruc, y Amós presentan a Dios como el Creador del mundo y también el Salvador. Jonás resalta la universalidad del Dios Creador.
iv) Salmos, Proverbios, y Sabiduría: Los Salmos son himnos que hablan de la creación. Cantan y exaltan las acciones gloriosas de Dios y por lo tanto, muestran que Dios es el Creador del Universo (Sal.136) Job nos presenta a Dios, creador del mundo, como un ser incomprensible e inexplicable. El hombre no le puede juzgar ni puede tener razón contra Él. En los libros de los Proverbios se relata la creación como obra divina en su aspecto objetivo; se destaca su orden y racionalidad. Es considerada como una obra magnifica (Prv.3,19-20). En el libro de Sabiduría, la Sabiduría Divina aparece personificada y como co-principio creador. Procede de Dios y manifiesta la trascendencia divina que crea con ella. Ella se identifica con Dios. Su función es de crear (Sab 1,14).
v) 2 Macabeos 7, 28: Dios crea el mundo de la nada. Hay una relación entre creación y escatología. Dios es consumador por ser Creador y es Creador por ser Consumador. El misterio de la creación es en definitiva un estímulo para la confianza en Dios y una prueba de la fidelidad divina a la Alianza. El creador es también el Salvador de quien se espera ¨la hora de la misericordia"[135].
b)Creación en el Nuevo Testamento
i) Evangelios Sinópticos: La predicación de Jesús acerca del Reino de Dios, que llega con El, arranca de la fe bíblica en Dios Creador. Jesús acude expresamente a la doctrina de la Creación en diversas ocasiones manifestando que es la Creación un hecho fundamental, como por ej. en su discurso con los fariseos sobre el divorcio[136]. La creación de la que habla Jesús es la creación del Antiguo Testamento, manifestando la unidad entre los dos testamentos. Cristo la relaciona a la Salvación[137]. La salvación de Dios en Jesús se inserta en la Creación. La creación vulnerada por el pecado es restaurada por y en Cristo.
ii) San Juan: 1. Prólogo del Evangelio[138].: El prologo se relaciona con Gen.1. El Verbo se presenta como eterno que existe antes de la creación y que no solamente toma una parte activa en la creación sino que ¨todo fue hecho por y para El". Esta frase manifiesta la creación "ex níhilo". San Juan presenta a Cristo como autor de la nueva creación. Cristo se presenta como Palabra de Dios, la Sabiduría de Dios que crea el mundo. Cristo es el Salvador del mundo. La creación es renovada por la redención; 2. Apocalipsis: Habla de la plenitud de la obra divina, utilizando las mismas imagenes en el primer capitulo del Génesis. La consumación de la creación se cumple por el triunfo de Cristo, Alfa y Omega.
iii) San Pablo: San Pablo vincula la Teología de la creación a la función creadora de Cristo, a la Iglesia como nueva creación, y a la escatología del hombre y del mundo. 1. Cristo es mediador, principio, centro y fin de la creación. Cristo aparece con el padre antes de la Creación y es el fundamento y principio vital de la creación; es la mente de la creación y toda ella es para El. 2. Iglesia como la nueva creación. La redención es una nueva creación en Cristo.La renovación manifestada en la Resurrección se prosigue en el cristiano por el bautismo. El bautizado es revestido del Nuevo Adán 3. El destino escatológica de la creación se encuentra vinculado al destino del ser humano.
2)La Creación en el Magisterio.
a) Creación en los Símbolos: i) Símbolo de los Apóstoles: "Creo en un sólo Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra". . Todopoderoso significa que todo viene de El. Creador de cielo y tierra: expresión que muestra que Dios es el Creador de todo el Universo. "Creo en Jesucristo su Hijo nuestro Señor". Cristo no se presenta como agente de la creación. Se evita el dualismo; ii) Símbolo de Nicea:"Creemos en un único Dios Padre, creador de todo lo visible e invisible, y en su Señor Jesucristo...por quien todo fue hecho".
b) Creación en los Concilios: i) Letrán IV 1215: Hay una enumeración clara de la Stª Trinidad. El Dios Uno y Trino es el Creador del Universo. Se confiesa que hay un solo principio de todo lo que existe. De Dios todo procede, de las tres personas divinas, pero con un solo principio. El Concilio reacciona contra el dualismo y ofrece una doctrina sobre la creación "ex nihilo"; ii) Florencia 1438-1445: Contra el dualismo maniqueísta. Trinidad creadora de todo el mundo. Dios no ha creado el mal; todo lo que creó es bueno. Dios crea, por su bondad y por su amor, todas las cosas de la nada. Creó las criaturas con una cierta libertad capaz de moverse hacia el bien y capaz de equivocarse; iii) Vaticano I 1869-1870: Afirma que Dios es el Creador del universo. Dios es perfecto, inmóvil, inmortal, creó el mundo no por adquirir perfecciones, sino para que las criaturas participen a su perfección. Condena los errores modernos que niegan la existencia de Dios; los que aceptan a Dios pero no admiten su libertad creadora y su intervención en el mundo; iv) Vaticano II 1962-1965: Tres personas divinas son autor de la creación. El mundo fue creado bueno por que Dios es bueno y de El nada malo puede salir. La actividad del hombre debe llevar a la perfección la obra creadora de Dios.
 
16.3. Noción teológica de Creación.
1) El Acto Creador
La idea cristiana de creación es una idea precisa y bien determinada. Se refiere al acto creador por el que Dios produce la totalidad de lo que existe. No hablamos ahora por tanto de Creación como efecto o producto de ese acto creativo divino (lo haremos en 16.4). Nos ocupamos en este momento del acto creador, o creación activa.
a) Noción: La creación se puede definir como la producción del ser entero de las cosa o la producción de las cosas según toda su sustancia[139]. En el acto creativo, Dios produce lo que existe en cuanto que existe. Dado que lo que existe es tal en virtud del acto de ser, que es perfección de toda perfección en todo individuo existente, producir lo que existe en tanto que existe significa producirlo totalmente.
La creación activa se puede definir como la emanación de todo el ser, realizados por Dios[140]. Emanación equivale aquí sencillamente la producción u originación. Lo que emana en virtud del acto creador es todo el ser, es decir, no este ser concreto. Si fuera así, estaríamos en presencia de una generación. 
b)Tres aspectos del Acto de Creación
      i). El Creador no sufre cambio o modificación alguna por el hecho de crear, es decir, no pierde ni adquiere ninguna perfección.
      ii) Lo creado es real y completamente distinto del Creador. La creación implica que aunque el Creador y la criatura pueden considerarse ambos bajo la noción común de ser, dado que la criatura posee un ser participado, no tiene sin embargo comunidad de ser con Dios. La teología de Sto. Tomás se apoya en la idea de participación para formular el concepto de creación. Participar significa aquí el poseer de modo limitado e imperfecto algo que se halla en otro de modo total, ilimitado y perfecto. La participación de la criatura respecto del creador es la llamada participación trascendental[141]. Ser criatura significa poseer el esse participado, limitado por la esencia que lo recibe. Dios, en cambio no posee el esse; El ES el ESSE Subsistente.
      iii) Lo creado es totalmente creado. El creador no parte de una materia informe preexistente, sino que crea “ex níhilo”.
c) La libertad del Acto Creador: i) Libertad de contradicción: Dios creó el mundo libre de toda coacción externa y de toda necesidad interna;ii) Libertad de especificación: Dios tuvo libertad para crear este mundo u otro cualquiera; iii) Libertad de contrariedad: Dios creó un mundo bueno.
d) Creación en el tiempo: Las criaturas han tenido un principio y no existe desde la eternidad. Aunque en Dios, su voluntad creadora es inmutable y eterno, esto no implica la eternidad del mundo porque el mundo empiezaa existir no cuando Dios concibe la idea sino cuando la realiza.
2) La Causa Eficiente de la Creación
a) Dios solo es el Creador: i) Dios ha creado El solo el Universo. San Agustín dice que “no puede haber una criatura creadora, ni los ángeles, ni las demás criaturas”; ii) No hay criatura que, como causa principal, puede crear algo de la nada. Santo Tomás dice que es necesario que la creación sea producida por Dios porque sólo Dios es el Ser total que existe por si mismo. Dios no puede crear a través de un ser finito porque crear es pasar del no-ser al ser, lo cual requiere una potencia infinita.
b) Creación, obra de la Trinidad: Como toda actividad de Dios hacia fuera (ad extra), la creación es un acto libre de Dios, y común por lo tanto a las tres Personas Divinas.
      i) Testimonio de la Sagradas Escritura: 1. Jn.1,1ss: "Todo fue creado por El y sin El nada seria hecho". Se refería al Hijo. 2. 1Co.8,6: atribuye la creación tanto al Padre como al Hijo. 3. Gen. 1,2 :"Y el Espíritu de Dios soplaba sobre las aguas",. El Espíritu Santo es agente de la creación. (JPII, en Dominum et Vivificantem, se refiere muchas veces al Espíritu Santo como Creado)
      ii) Concilios: 1. Constantinopla II 553 Afirma: "Un solo es Dios y Padre, de quien todo procede; y un solo Señor Jesucristo, por quien todas las cosas han sido hechas; y un solo Espíritu Santo, en quien todas las cosas existen. 2. Lateran 649 Habla de la "Trinidad, creadora y protectora de todas las cosas" Lateran IV 1215 Dice que :"Padre, Hijo, y Espíritu Santo constituyen un solo principio de todo el universo, Creador de todo lo existente."
      iii) Argumentos Teológicos: 1. Sto. Tomás "Crear conviene a Dios por razón de Su Ser, el cual es idéntica en las tres Personas Divinas. Crear no es principio de alguna Persona sino algo común a toda la Trinidad" (STh.1,45,6). 2. J. Danielou El mundo en cuyo interior vivimos es un mundo repleto de la Trinidad y a la vez, en ello se da Dios mismo.
      iv)CEC 292: La acción creadora del Hijo y del Espíritu ...inseparablemente una con la del Padre, es claramente la regla de la fe de la Iglesia. La creación es obra de la Santísima Trinidad.
3) Motivo y Fin de la Creación
a) Motivo: bondad de Dios: Dios fue movido por su bondad a crear libremente el mundo. Es el amor de su bondad infinita el que le movió a dar existencia a seres finitos para hacerles participes de sus propias perfecciones.
b) Fin: Gloria de Dios: i) El mundo ha sido creada para la gloria de Dios, para manifestar las perfecciones de Dios con la subsiguiente glorificación de Dios. Esa gloria que dan las criaturas se divide en dos: objetiva por la mera existencia, y formal por la adoración de los seres racionales; ii) El fin secundario es colmar de beneficios a las criaturas y hacerles felices a las criaturas racionales.
4) Creación y Redención: Es importante no separar ambos misterios. Ambas verdades reveladas constituyen como dos centros de una misma concepción dogmática. Cristo vino al mundo para salvar a los hombres. Redención y creación tienen el mismo fin ulterior: la gloria de Dios.
 
16.4. Las criaturas: ángeles, hombres, seres materiales.
1) Los Ángeles: La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe.El testimonio de la SE es tan claro como la unanimidad de la Tradición
a) Sagrada Escritura:
i) Antiguo Testamento: los ángeles aparecen a lo largo de toda la historia salvífica, y no solo después del destierro: se les designa en grupo(Gen.28,12), se habla del "ángel de Yahveh" (Gen.16,57). Otros textos: Dn.10,13 (Miguel); Dn.8,16 (Gabriel); Tob.12,15 (Rafael); Gen.3,24 (querubines); Is.6,2 (Serafines).
ii) Nuevo Testamento: en NT se llega al máximo de la revelación angélica: forman la corte de Dios; están presentes en la tierra con mayor frecuencia (Anunciación, Zacarías, San José, etc.); se ve claramente su subordinación a Cristo y su función de mediadores, así como la distinción entre los ángeles buenos y los demonios, la limitación de su ciencia (desconocen la fecha del juicio final), su posesión de la visión beatífica, etc.
b) Tradición: Deja claro que no son "diosecillos", sino criaturas y que hay ángeles buenos y malos.Mas confusos es el tema de su perfecta espiritualidad. Fue Sto. Tomás el gran constructor de la teología angélica.
c) ¿Quienes son los ángeles?
San Agustín dice respecto de ellos: "El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu, si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel." Con todo su ser, los ángeles son servidores, mensajeros y adoradores de Dios. Ellos contemplan "constantemente el rostro de mi padre que está en el cielo[142], son agentes de sus ordenes, atentos a la voz de su palabra."
En tanto que criaturas puramente espirituales, tiene inteligencia y voluntad: son criaturas personales e inmortales. Superan en perfección a todas criaturas visibles. El resplandor de su gloria es testimonio de ello.
Toda la vida de la Iglesia se beneficia de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles. En la liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar a Dios, invoca su asistencia y celebra la memoria de ciertos ángeles. En cuanto a la vida del cristiano, durante todo su transcurso está rodeado de su particular custodia[143].
d) ¿Quienes son los demonios?
i) Naturaleza: Son ángeles que rebelaron contra Dios y son condenados por Dios. Son criaturas espirituales e inmortales.
ii) Actividad: 1. entre sí Entre los demonios, se da un orden de mayor a menor en orden a la naturaleza; existe una jerarquía porque el obrar sigue la naturaleza. En ellos no puede darse iluminación propiamente dicha ya que la iluminación solo viene de Dios. Los ángeles tienen dominio sobre los demonios porque son más perfectos y más próximos a Dios; 2. sobre los hombres El demonio, por razón del pecado de Adán, posee cierto dominio sobre hombres. Ellos tientan moralmente a los hombres y llegan a veces a tomar posesión de los hombres.
iii) Principales tesis: 1. El diablo y los demonios fueron creados buenos por Dios y se hicieron malos por sí mismos, libre y conscientemente; 2. El hombre pecó por instigación del diablo y los poderes del mal continúan probando; 3. Son criaturas espirituales y su condenación es eterna.
e) Afirmaciones principales: i) los ángeles existen ii) son de naturaleza espiritual iii) fueron creados por Dios iv) fueron creados al comienzo del tiempo v) los demonios fueron creados buenos pero se pervirtieron por su propia acción[144].
2) Los Hombres
El hombre aparece como coronación y centro de la obra divina creadora. Su aparición no constituye una simple prolongación del proceso creativo, sino resultado de una especial iniciativa divina. Los relatos de la creación lo afirman. Las verdades sobre la naturaleza y origen del hombre podemos resumir en las siguientes: a) El hombre es criatura. Nuestros primeros padres, en cuanto al alma, fueron creados por Dios de la nada; en cuanto al cuerpo, fueron creados con una intervención especial de Dios. El alma de cada hombre es creada inmediatamente por Dios cuando es infundida en el cuerpo; b) Tiene una especial dignidad, es imagen y semejanza de Dios, lo cual lo constituye en rey de la creación. Esa dignidad radica es estar dotado de inteligencia y voluntad. El hombre es racional y libre; c) Es un ser a la vez corporal y espiritual, como totalidad ontológica querida por Dios. El alma y el cuerpo se unen de tal manera que resulta una nueva naturaleza; d) Es sociable por naturaleza que se desarrolla en una comunión de esfuerzos, en el trabajo y se perfecciona solidariamente con sus compañeros. Ha sido creado con la vocación de trabajar el mundo[145].; e) Todo el genero humano procede de una sola pareja. La diferencia de sexos es querida por Dios. Existe igualdad esencial entre varón y mujer, y diferencia funcional.
3) Seres Materiales
La condición fundamental de las cosas es que éstas no son naturaleza entendida como algo último y supremo, sino creación, es decir, obra divina. El mundo lleva necesariamente un sello criatura que afecta a su naturaleza una composición íntima, y que entraña una serie de consecuencias: a) Las cosas creadas, por proceder de Dios según el conocimiento e intelección divinos, poseen una naturaleza especifica e inteligibilidad. Dado que Dios crea de acuerdo a un designio divino inteligente, podemos hablar de la realidad como susceptible de penetración intelectual; b) Pero hay que afirmar a la vez que la mente humana es incapaz de penetrar completamente la realidad, porque esta ha sido ideada y producida por un intelecto mayor que el nuestro y posee entonces un carácter misterioso e inabarcable; c) La contingencia de las criaturas nos habla de una voluntad libre creadora. Esa voluntad divina origina en las cosas la bondad como aspecto esencial de su ser.
 
16.5. La bondad del mundo creado.
Salida de la bondad divina, la creación participa de esa bondad[146]. Porque la creación es querida por Dios como un don dirigido al hombre, como una herencia que le es destinada y confiada, la Iglesia ha debido, en repetidas ocasiones, defender la bondad de la creación comprendida la del mundo material[147].
El Catecismo cita las siguientes declaraciones magistrales: a) DS 286: Ep. Quam Laudabiliter, de León I "de natura diaboli"; b) DS 455-463[148]: C. de Braga,561: anatematismos contra el priscilianismo que afirmaba que el diablo es el creador de la materia y el principio del mal. El alma es de naturaleza divina, ha existido antes que el cuerpo y en castigo de pecados precedentes ha sido encerrada en éste; c) DS 800[149]: C. de Latera IV, 1215: contra albigenses y cátaros que afirmaban que existe al Dios de la luz un dios de las tinieblas, siendo éste la causa del reino de la materia y del mal; d) DS 1333[150]: C. de Florencia, 1442.
La teología cristiana afirma sin ambigüedades que el mundo creado es bueno, porque procede del querer divino. Pero la afirmación neotestamentaria no menos importante es que, a causa del pecado, el mundo se encuentra como en poder del maligno[151]. Esto se explica que las muchas implicaciones y consecuencias contenidas en la primera idea hayan sido desarrolladas con gran lentitud por los teólogos de la Iglesia[152].
 
B) RESUMEN[153]
Creemos que Dios creó el mundo según su sabiduría; que procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría, y de su bondad; que Dios no necesita nada preexistente ni ninguna ayuda para crear. La creación tampoco es una emanación necesaria de la substancia divina. La fe en la creación "de la nada" está atestiguada en la Escritura como una verdad llena de promesa y esperanza. Dios puede por el Espíritu Santo dar la vida del alma a los pecadores creando en ellos un corazón puro, y la vida del cuerpo a los difuntos mediante la Resurrección; pues también dar la luz de la fe a los que lo ignoran.
Porque Dios crea con sabiduría, la creación está ordenada, dirigida al hombre, imagen de Dios, llamado a una relación personal con Dios. La creación es querida por Dios como un don dirigido al hombre, como una herencia que le es destinada y confiada. Dios es infinitamente más grande que todas sus obras. Dios es el Creador soberano y libre, causa primera de todo lo que existe, está presente en lo más íntimo de sus criaturas. Dios no abandona su criatura a ella misma; la mantiene cada instante en el ser, le da el de obrar y la lleva a su término.
Tesis principales
A Yahveh atribuye la Biblia el origen del mundo y todo el gobierno del cosmos. Su acción creadora es libre y su obra está enteramente a su merced. Toda su obra hace resplandor cual es la vitalidad del Dios vivo. En el Nuevo Testamento, la teología de la creación pertenece a la teología de la vocación; la reflexión sobre los orígenes del mundo es una meditación sobre las dimensiones del misterio de Cristo:
a) El mundo es totalmente distinto de Dios, su Creado; b) Las realidades materiales y espirituales fueron y son producidas por Dios de la nada según la totalidad del ser de ellas; c) El mundo es la obra buena de un Dios inefablemente bueno y sabio que produce todas las cosas por su omnipotencia y con voluntad absolutamente libre; d) Dios, Señor del Universo, conserva y gobierna todas las cosas por su providencia; las cosas no son eternas sino que han tenido comienzo; e) Todo subsiste en el Hijo pero depende de la Trinidad como de un solo principio creador; g) El fin de todo el universo es la gloria del Creador, es decir, la comunicación de su bondad que se realiza por Cristo nuestro Señor, y se realizarán más maravillosamente al fin de los tiempos.
 
C) BIBLIOGRAFÍA
El Misterio de la Creación, José Morales.
El Misterio Cristiano : La Creación, R. Guelluy.
El Misterio de la Creación de Dios, Tomo III, Johann Auer.
Moral de la Teología Dogmática, Ludwig Ott.
Dios Creador y Enaltecedor, Javier Ibáñez Fernando Mendoza.
Dios y el Hombre: La Creación, Salvador Verges.
La Trinidad y el misterio de la existencia, J Danielou.
Catecismo de la Iglesia Católica.
Antiguo resumen del bachillerato de teología.
Semillitas al Señor  
  "Así como el sol alumbra a los cedros y al mismo tiempo a cada florecilla en particular, como si sola ella existiese en la tierra, del mismo modo se ocupa nuestro Señor particularmente de cada alma, como si no hubiera otras. (Manuscrito A, 3 r°)
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Vos obráis como Dios, que nunca se cansa de escucharme cuando le cuento con toda sencillez mis penas y mis alegrías, como si él no las conociese... (Manuscrito C, 32)
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Puedes, por lo tanto, como nosotras, ocuparte de "la única cosa necesaria", es decir, que aun entregándote con entusiasmo a las obras exteriores, tengas por único fin complacer a Jesús, unirte más íntimamente a él. (Carta 228)
 
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El Señor y los corazones...  
  ¡Ah, qué verdad es que sólo Dios conoce el fondo de los corazones!... ¡Qué cortos son los pensamientos de las criaturas!... (Manuscrito C, 19 v°)
 
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  Al entregarse a Dios, el corazón no pierde su ternura natural; antes bien, esta ternura crece haciéndose más pura y más divina. (Manuscrito C, 9 r°)
 
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