Hijos del Camino Teresiano
¡¡¡Ven, visítanos!!!  
  Inicio
  El porque de esta página
  SANTA TERESITA
  EL CAMINO
  EVANGELIO DE LA INFANCIA ESPIRITUAL
  UN HERMOSO CAMINAR ESPIRITUAL
  Semillitas teresianas
  La Iglesia de Cristo
  => Reino de Dios e Iglesia en la predicación de Jesús
  => Aspectos del misterio de la Iglesia
  => Notas de la Iglesia
  => La Iglesia, Pueblo de Dios y Cuerpo Místico de Cristo
  => Misión de la Iglesia
  => Dimensión jerárquica de la Iglesia
  => La sucesión apostólica
  => Sacramentalidad del Episcopado
  => El Primado del Papa
  => El Colegio de los Obispos
  => Enseñar, santificar y gobernar
  => Resumen y bibliografía de la Iglesia de Cristo
  => Los Sacramentos
  => Bautismo y Confirmación
  => Eucaristía 1
  => Eucaristía 2
  => Penitencia
  => Unción de los enfermos
  => Sacramento del Orden
  => Matrimonio
  El Santo Sacrifício de la Misa
  María Santísima, Madre de la Iglesia
  Resumen de Teología Católica
  Para observar con amor
  Lisieux
  Contacto y pedido de oración
  Libro de visitantes
  Enlaces importantes
  Suscripciones
  Hijos del Camino
2007Copyright caminoteresiano.es.tl // Los temas y/o reflexiones aqui expuestos, son de dominio público ó de autores desconocidos, a menos que estos sean especificados.// Camino Teresiano no se acredita de ninguna manera la autoría de estos, salvo puntos específicos referentes a la comunidad dueña del sitio .
Sacramentalidad del Episcopado

Sacramentalidad del Episcopado

Cristo se hace presente en medio de sus fieles en la persona de los Obispos, y, a través de ellos, lleva a cabo: la predicación de la palabra de Dios a todas las gentes, administra continuamente los sacramentos de la fe a los creyentes, por medio de su oficio paternal va congregando nuevos miembros a su Cuerpo y por medio de su sabiduría y prudencia dirige y ordena al Pueblo del Nuevo Testamento en su peregrinar hacia la eterna felicidad[278].
Para realizar estos oficios, los Apóstoles fueron enriquecidos con una efusión especial del Espíritu Santo, que descendió sobre ellos, y ellos, a su vez, por la imposición de las manos, transmitieron a sus colaboradores este don espiritual, que ha llegado hasta nosotros en la consagración episcopal[279].
Distinción dogmática entre obispo y presbítero:En la Iglesia se ha tenido siempre la idea de que la autoridad deriva o tiene su raíz en lo sacramental; se distinguen algunas relaciones y diferencias entre el obispo y el presbítero, que aclaran la naturaleza del Episcopado:
1) El obispo sacramentalmente está destinado a ser cabeza de la Iglesia.
2) El presbítero sacramentalmente está destinado a ser cooperador del obispo[280].
3) Lo que materialmente pueda hacer o no hacer el presbítero depende del obispo[281].
4) Ambas son participaciones del mismo sacerdocio de Cristo pero de distintos modos; por lo tanto, no se da una distinción material sino formal sacramental.
Algunas características de la consagración episcopal: El Concilio Vaticano II enseña, con respecto a la consagración episcopal, que:
1) Es sacramento que confiere la plenitud del sacramento del orden[282].
2) Confiere junto con el oficio de santificar, también los oficios de enseñar y de regir. La ordenación episcopal confiere la sacra potestas, tanto la potestad de orden como la de autoridad. Esta potestad, que desempeñan personalmente en nombre de Cristo, es propia, ordinaria e inmediata[283].
3) Estos oficios sólo se pueden ejercer estando en comunión jerárquica con la Cabeza y los miembros del Colegio[284]. Pero no se debe considerar a los obispos como vicarios del Papa, cuya autoridad ordinaria e inmediata no anula la de ellos, sino que, al contrario, la confirma y tutela[285].
4) Es verdadero sacramento, en el cual por la imposición de las manos y las palabras de la consagración se confiere la gracia del Espíritu Santo y se imprime carácter[286].
5) Por esta consagración, los Obispos, de modo visible y eminente, hacen las veces del mismo Cristo y actúan en lugar suyo. Cada uno de los obispos es el principio y fundamento visible de unidad en sus Iglesias particulares[287].





Añadir comentario acerca de esta página:
Tu nombre:
Tu mensaje:

Semillitas al Señor  
  "Así como el sol alumbra a los cedros y al mismo tiempo a cada florecilla en particular, como si sola ella existiese en la tierra, del mismo modo se ocupa nuestro Señor particularmente de cada alma, como si no hubiera otras. (Manuscrito A, 3 r°)
---------------------------
Vos obráis como Dios, que nunca se cansa de escucharme cuando le cuento con toda sencillez mis penas y mis alegrías, como si él no las conociese... (Manuscrito C, 32)
---------------------------
Puedes, por lo tanto, como nosotras, ocuparte de "la única cosa necesaria", es decir, que aun entregándote con entusiasmo a las obras exteriores, tengas por único fin complacer a Jesús, unirte más íntimamente a él. (Carta 228)
 
Publicidad  
   
El Señor y los corazones...  
  ¡Ah, qué verdad es que sólo Dios conoce el fondo de los corazones!... ¡Qué cortos son los pensamientos de las criaturas!... (Manuscrito C, 19 v°)
 
El Señor Es ternura...  
  Al entregarse a Dios, el corazón no pierde su ternura natural; antes bien, esta ternura crece haciéndose más pura y más divina. (Manuscrito C, 9 r°)
 
El Señor esta siempre con nosotros...  
  cielo que le es infinitamente más querido que el primero: ¡el cielo de nuestra alma, hecha a su imagen, templo vivo de la adorable Trinidad!... (Manuscrito A, 48)
 
Santo Rosario  
   
Hoy habia 8 visitantes (139 clics a subpáginas) ¡Aqui en esta página!
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=
Club de los Sitios Católicos Clic para escuchar Radio en Vivo